jueves, 23 de febrero de 2012

El Gobierno reforzará los controles sobre el giro de divisas de las multinacionales

A través de una resolución de la Comisión Nacional de Valores (CNV), el Gobierno se prepara para lanzar en las próximas semanas un nuevo código de gobierno societario que permitirá aplicar controles más estrictos sobre las compañías que cotizan en la bolsa.

El objetivo es poner la lupa en las divisas que las firmas giran a sus casas matrices en forma “encubierta”.

“La CNV está crecientemente exigente en sus estándares a todas las empresas, acá no hay amigos ni enemigos”, manifestó el presidente de la CNV, Alejandro Vanoli, durante un encuentro que encabezó a fines del año pasado cuando anticipó que trabajaban en un nuevo reglamento.

En los hechos, este código actúa como el reglamento que deberían cumplir las compañías que cotizan en la bolsa porteña.

Según consigna el diario Clarín, el Gobierno se apoya en recomendaciones internacionales y en la necesidad de favorecer a los inversores minoristas para renovar el código que tuvo la última actualización en 2007.

El Gobierno pretende que las empresas presenten balances más limpios y esto también les permitiría a las autoridades tener la lupa más centrada en las empresas que giran utilidades a sus casas matrices “en forma encubierta”.

Fuentes oficiales aseguran que en algunos casos, las compañías contratan servicios de consultoría de la casa matriz o compran insumos por cotizaciones que resultarían demasiado elevadas. En estos casos, esto no figura en el renglón de envío de remesas o utilidades, sino que aparece como gastos corrientes.

De acuerdo al matutino, la nueva reforma despierta dudas entre las compañías. La CNV recibió durante los últimos cinco meses distintas sugerencias de parte de las firmas o cámaras involucradas. Una asociación le solicitó al organismo que la regulación sea “voluntaria”.

Ahora, las empresas tienen que cumplir con la reglamentación y si no lo hacen, tienen que explicar por qué se rehusan a cumplir lo estipulado en el Código. “Con más regulación no vas a lograr que más empresas coticen en bolsa , tiene que haber un equilibrio”, se quejaron desde una de las instituciones que le enviaron el borrador a la CNV.

Cabe destacar que el Gobierno ya comenzó a implementar distintas alternativas para administrar la cantidad de divisas que hay en la economía: desde las medidas para limitar el ingreso de productos importados hasta la aplicación de controles más estrictos para las personas que quieran comprar divisas.

Continúan las trabas para compare dólares

Compra de dólares. En la City porteña admiten que están detectando que, desde hace algunos días, hubo un endurecimiento de los criterios que tiene en cuenta la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) para habilitar la compra de dólares entre el público minorista.

Si bien no existen estadísticas, en varias entidades financieras consultadas por La Nación confiaron que, en el transcurso de febrero, fue mayor el número de operaciones rechazadas o de gente que se acerca a comprar dólares y descubre que tiene un límite de compra inferior al del mes anterior.

“En enero me daba que podía comprar hasta $6.000; no compré nada, y en febrero, con todo el sueldo depositado, me da que no tengo capacidad de compra”, ejemplificó un operador, que pidió no ser identificado. “El mes pasado no compré, a pesar de que la AFIP me autorizaba hasta $10.000, y hoy, cuando fui al banco, me daba que sólo podía comprar un 60% de ese monto”, confió otro hombre de la City, que también pidió no revelar su nombre.

Consultados al respecto por el matutino, no obstante, en la AFIP no hicieron declaraciones, mientras que voceros del Banco Central (BCRA) señalaron que no habían tenido “quejas ni reclamos”

En la misma línea, desde el miércoles pasado, la AFIP retomó también su estrategia deenviar inspectores a algunas entidades, particularmente a las casas de cambio.

“Nadie sabe cómo es el criterio que usa la AFIP para definir la compra de dólares, si se contemplan los flujos de ingresos o el stock. Este es el tema de fondo”, explicó un banquero de una entidad nacional al matutino. “Creo que cuando la AFIP arrancó con este sistema para determinar la capacidad de compra de los individuos no estaba del todo preparada. Así, al principio casi nadie podía comprar; después, los controles se relajaron y ahora, que ven que la gente sigue demandando billetes, están afinando un poco los criterios”, aventuró el banquero.

“Si habitualmente vendemos un millón de dólares por día y en malos momentos llegamos a 5 millones, hoy estamos en 2,5 millones de dólares”, deslizó la fuente que pidió no ser identificada.

También rige la reciente decisión del BCRA de incrementar las exigencias de capital de los bancos y de elevar las exigencias para que puedan distribuir dividendos, la mayoría de las entidades financieras decidió bajar el perfil al máximo.

Tanto es así que, por ejemplo, ayer, en una reunión técnica de los bancos agrupados en la Asociación de Bancos Privados de Capital Argentina (Adeba), la cámara que engloba a los bancos de capital nacional, pocos se mostraron de acuerdo en realizar algún tipo de reclamo público o ante el BCRA por la nueva normativa que les impide distribuir dividendos.

“Está claro que no hay mucho que podamos hacer”, deslizó un banquero. “Es más, lo mejor es no decir nada, no vaya a ser que nos pase algo como lo de YPF”, dijo, en referencia a las cada vez más fuertes versiones que hablan sobre una posible renacionalización de la petrolera.

El Gobierno ultima detalles para elevar un 20% el piso salarial en Ganancias

Si bien aún falta fijar la fecha en que se dará a conocer el anuncio, la decisión ya está tomada: el Gobierno nacional actualizará en los próximos meses el piso salarial a partir del cual los trabajadores comienzan a pagar el Impuesto a las Ganancias.

De acuerdo al borrador, que ya circula en el Ministerio de Economía y en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), el nuevo límite pasaría a ser de $6.939 netos mensuales, para empleados solteros sin hijos, y de $9.597 para  casados con dos hijos.

Actualmente, se ubica en $5.782 para quienes están en la primera situación mencionada y en $7.998 para los que encuadran en el segundo grupo. Por lo tanto, la actualización contemplada en el documento, al que tuvo acceso exclusivo iProfesional.com, sería del 20%, es decir, igual magnitud que en las dos últimas oportunidades (en 2010 y 2011).

El aumento del piso salarial en Ganancias, de aprobarse, se instrumentará a través de un incremento del monto anual de las deducciones personales permitidas en el tributo.

Por ejemplo, el mínimo no imponible pasaría de $12.960 a $15.552 por año mientras que el importe computable por cónyuge saltaría de $14.400 a 17.280 pesos. En tanto, el correspondiente al ítem “hijo” se incrementaría hasta llegar a los $8.640 anuales.

 

Impacto en el bolsillo
Marcos Goshi, miembro del estudio Lisicki, Litvin & Asociados, indicó el impacto que tendría la medida en el ingreso de bolsillo de los dependientes, de acuerdo con su nivel salarial.

A tal efecto, se compararon los valores previstos en el borrador, al que accedió este medio, contra los montos que surgen del último incremento que fuera implementado por la AFIP el año pasado.

De esta forma, Goshi explicó que un trabajador soltero, con un sueldo neto mensual de $6.939, con los cambios se ahorraría $1.605 anuales ya que dejaría de pagar el gravamen.

De igual manera, un asalariado casado con dos hijos que gane $9.597 al mes se vería beneficiado con un monto extra anual de 2.451 pesos.

 

Avanzando en la escala salarial, de tratarse de un trabajador soltero con un sueldo neto mensual de $7.000, el ahorro anual pasaría a 1.645 pesos.

Asimismo, Goshi explicó que ante un salario (neto mensual) de $8.500, el ahorro anual equivaldría a $3.070, en el caso de solteros, y de $588 para casados con hijos.

Para el caso de dependientes que ganan $10.000, el tributarista agregó que el alivio anual se ubicaría en $3.458 para los primeros y $2.975 para estos últimos.

De tratarse de un sueldo de $12.500, la diferencia a favor del asalariado por año sería de$4.059 para el primer grupo mencionado y de $4.783 para el segundo.

A su vez, para un salario de $15.000 el ahorro al año sería de $4.660 para trabajadores solteros y de $5.656 para empleados casados con dos hijos.

Reforma incompleta
Si bien la medida representará un alivio para los bolsillos de los trabajadores, expertos consultados por iProfesional.com consideran que el borrador que maneja el Ejecutivo no resulta una reforma completa.

Desde PricewaterhouseCoopers (PWC), Andrés Edelstein, socio del área legal e impositiva, advirtió oportunamente que, para lograr una modificación integral, “también deberían modificarse los tramos de la escala progresiva para que los mismos resulten acordes a la situación económica actual y a la capacidad contributiva de las empresas y particulares”.

“De lo contrario, superado el nivel de imposición mínimo, una gran cantidad de contribuyentes seguirá tributando las alícuotas más elevadas que prevé la ley del gravamen”, aseguró Edelstein.

En tanto, Guillermo Fernández, coordinador de la Comisión Tributaria de la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas (Facpce), advirtió que “al no ajustarse los tramos de la escala de aplicación del impuesto, los ingresos mensuales que excedan los nuevos pisos salariales quedarán gravados con alícuotas elevadas”.

Asimismo, Mario Volman, socio de Kaplan, Volman y Asociados, sostuvo que “si la suba de las deducciones personales no se la complementa con la actualización total del esquema de alícuotas progresivas, habrá numerosas personas que saltarán de tasa, debido a los incrementos salariales, sufriendo un mayor impacto del impuesto”.

A fin de llegar a una solución integral, desde el estudio Lisicki, Litvin & Asociados, Elías Lisicki recomendó oportunamente promover un “mecanismo automático” para ajustar Ganancias en base a los niveles de inflación

Lanzan bonos atados al dólar ante la fuerte demanda de ahorristas

La demanda insatisfecha de dólares que existe en el mercado luego de que las trabas oficiales limitaran las compras a particulares y empresas despertaron nuevas alternativas de negocios para las empresas.

Cada vez más firmas ofrecen bonos atados al dólar como una opción para los inversores que quieren tener sus ahorros en esa moneda y no pueden comprar billetes.

La desarrolladora inmobiliaria IRSA está emitiendo una serie de bonos con esa modalidad, tal como ya lo hicieron la Ciudad de Buenos Aires y Cresud, según relevó la agencia Bloomberg.

Los analistas estiman que, dada la necesidad de financiarse de las compañías y el incremento en la demanda de títulos en dólares, en los próximos meses habrá más firmas emitiendo obligaciones cuyo rendimiento está atado al tipo de cambio.

Son títulos que se emiten en pesos y se cobran en pesos, pero cuya ganancia está atada no sólo a una tasa fija sino también al valor que la divisa tenga al momento del pago. Es decir, que se suscriben y pagan intereses y capital en pesos al tipo de cambio del momento, señala Clarín en su edición de hoy.

En diciembre, la Ciudad de Buenos Aires emitió un bono por el equivalente en pesos a u$s85 millones. “En el mercado local hay dinero y sobre todo de instrumentos atados al dólar”, explicó Néstor Grindetti, ministro de Hacienda porteño. “Y las restricciones para la compra de divisas abrieron aun más posibilidades para este tipo de títulos”, agregó al medio.

“Resulta una alternativa interesante para el inversor que apuesta al dólar y para el que cree que el tipo de cambio avanzará en los próximos meses”, dijo, por su parte, Leonardo Bazzi, analista de Puente Hermanos.

En Bloomberg advierten una creciente tendencia en el mercado local a la aparición de estos bonos. “Al igual que en Venezuela, esta tendencia refleja una mayor preocupación por el mercado de divisas. Es una consecuencia de la caída de las reservas del año pasado y la serie de medidas para controlar los mercados”, dijo a la agencia Bret Rosen, del Standard Chartered Bank en Nueva York.

Además de seducir a las empresas y ahorristas que no pueden hacerse de dólares, las empresas también buscan captar los fondos de las compañías de seguros, que debieron repatriar su capital en el exterior.

“Las compañías de seguros están muy líquidas y las empresas buscan captar esos fondos. Por eso el 70% de las obligaciones negociables se están emitiendo atadas a esa divisa”, explican desde el Banco Hipotecario. También hay una creciente demanda por bonos soberanos en dólares, que vienen en alza.

En IRSA explicaron que buscan repetir los resultados que obtuvo Cresud 

El Gobierno busca que vuelvan a la acción los dólares del colchón

El BCRA y el Ministerio de Economía evalúan alternativas para subir las tasas que reciben los ahorristas.

El Gobierno no suele admitir sus problemas públicamente. Sin embargo, a esta altura, no hace falta que diga que el drenaje de dólares lo preocupa, no más basta con ver las últimas medidas para darse cuenta de lo obvio: las trabas a las importaciones , la tácita prohibición al giro de utilidades y los mayores controles para la compra de divisas por parte del público minorista son todas iniciativas en una misma dirección.

No obstante, ahora, con el deseo de recuperar algo del terreno perdido frente al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, tanto de Economía como del Banco Central (BCRA) estarían viendo de desarrollar un mecanismo para que los dólares que se fueron del sistema financiero vuelvan voluntariamente. Sin reservas de libre disponibilidad para financiarse ni la voluntad de recurrir a los mercados internacionales de deuda, para el Gobierno es fundamental hacerse de dólares para cubrir necesidades financieras. Según lo establecido en el presupuesto 2012, este año el Gobierno pensaba usar reservas de libre disponibilidad -que hoy no existen- para cubrir vencimientos por US$ 5674 millones.

En tal sentido, según confiaron a LA NACION fuentes del Ministerio de Economía, se barajan por estos días varias propuestas que, en última instancia, tendrían como objetivo aumentar la remuneración que los ahorristas reciben por sus dólares. De esta forma, confían las fuentes, quienes tienen sus divisas en cajas de seguridad y en el colchón podrían tener algún incentivo para volver a depositarlas en el sistema. Hoy, un plazo fijo a 30 días en moneda extranjera en un banco no se paga más de 0,4%, según datos del Banco Central (BCRA).

Una de las razones por las cuales la tasa en dólares que ofrecen los bancos es tan baja es que, por disposición del BCRA, tras la salida de la convertibilidad, las entidades sólo pueden usar las divisas que captan del público para prestarle al comercio exterior, pero no para otro tipo de préstamos. Esto los deja muchas veces con una gran cantidad de dólares ociosos, que terminan siendo un costo.

Así es que una de las alternativas que se están barajando entre el BCRA y Economía es la posibilidad de emitir un título, algo similar a las Letras (las Lebac, como se conocen en la jerga) que el Central coloca semanalmente para absorber pesos, pero en este caso denominados en moneda extranjera. Tanto los bancos como los inversores minoristas podrían suscribirlas, como sucede hoy con las Lebac del BCRA.

REMUNERACIÓN POR ENCAJES

Otra de las opciones, confiaron las fuentes, es directamente que el BCRA comience a remunerar los encajes de los bancos en dólares. Los encajes son la porción de fondos que deben depositar los bancos en el BCRA cada vez que reciben un depósito del público, a modo de seguridad. Se supone que al recibir una remuneración por los encajes, los bancos tendrán más alicientes para pagar más también por los depósitos en dólares del público. Consultados al respecto por LA NACION, tanto en el Banco Central como en el Ministerio de Economía no quisieron hacer comentarios.

“La mayoría de los dólares que se fueron del sistema están en el colchón o en cajas de seguridad. Si la gente pudiera recibir una tasa del orden del 4% por ellos, sería mucho más atractivo depositarlos en el banco”, señaló la fuente de Economía. “Las cajas son puro costo, y ésta es una tasa incluso mejor de la que podrían obtener en cualquier banco en el exterior”, agregó.

Con estas medidas, aseveran, se desterraría además una idea que en algún momento llegó a conversarse en el Gobierno, pero que generó gran rechazo desde el sector financiero, y era la posibilidad de colocar un bono en dólares a los bancos de forma compulsiva. Para los banqueros, una iniciativa de este tipo trae los peores recuerdos de los últimos meses de la convertibilidad, cuando el por entonces ministro de Economía Domingo Cavallo se valía de la liquidez en dólares del sistema financiero para financiar el déficit público.

Desde que el Gobierno impuso controles para la compra de dólares por parte del público minorista, en octubre de 2011, se estima que se fueron del sistema financiero más de US$ 4000 millones. Si bien con el cepo cambiario, la fuga de divisas menguó en diciembre y enero, en la City admiten que no se ha detenido por completo.

Los depósitos en dólares, que cayeron US$ 2434 millones, a US$ 12.188 millones, de octubre a diciembre de 2011, vienen bajando en lo que va del año US$ 139 millones, hasta quedar en US$ 12.013 millones, según los últimos datos disponibles en el BCRA.

Los economistas privados estiman que, en 2011, la salida de capitales ascendió a más de US$ 24.000 millones, con meses en los que la fuga llegó a superar los US$ 3000 millones.

Advierten que las tasas de interés volverán a trepar a partir de marzo

Las tasas de interés, que bajaron cinco puntos porcentuales en el último mes y medio, habrían tocado su piso y podrían empezar a repuntar levemente a partir de marzo.

No sólo entrará a jugar el mes que viene un factor estacional, ya que en marzo suele crecer siempre la demanda de crédito, sino que también los bancos deben cumplir con ciertas exigencias técnicas que podrían recortar un poco el excedente de liquidez que tienen en estos días.

En el sistema financiero, la tasa Badlar, como se conoce en la jerga financiera a la tasa que pagan los bancos por sus plazos fijos de más de $1 millón, se cotizaba esta semana torno del 14 por ciento anual.

Hacia fines del año pasado, en plena corrida cambiaria, había llegado a tocar el 20% anual, lo que motivó un llamado del Banco Central (BCRA) a los principales banqueros del sistema para que se esforzaran en bajarla, según consigna La Nación.

Para el BCRA es importante que las tasas de los depósitos no suban demasiado, ya que de otra forma también se encarece el crédito y, por ende, se desacelera la actividad económica.

Sin embargo, existe también un límite para la baja, ya que de otra forma los ahorristas no tienen incentivos para dejar su dinero en los bancos y, entonces, suelen volcarse al dólar.

Dicho medio realizó un relevamiento entre varios banqueros, tanto de entidades privadas como públicas, y si bien ninguno prevé ahora un salto de las tasas, tal cual se vivió en el último trimestre de 2011, sí pareciera existir un consenso generalizado de que la baja definitivamente habría encontrado su piso.

“En un contexto en que las expectativas de depreciación del peso y la tasa Badlar han vuelto a niveles similares (aunque aproximadamente 500 puntos básicos por encima del promedio del 2011) no parece evidente que el derrotero bajista de la Badlar pueda extenderse en forma significativa en el corto plazo”, asevera, en tanto, un informe reciente de la consultora Quantum Finanzas, que dirige el economista Daniel Marx.

Más allá del pedido del BCRA, por prudencia, muchos bancos optaron en diciembre por atesorar pesos y recortaron su oferta de crédito, lo que hizo que las tasas de interés luego empezaran a bajar naturalmente, a medida que además se fue calmando la presión sobre el tipo de cambio.

También ayudó en la baja de tasas el hecho de que el BCRA les diera a las entidades bancarias la posibilidad de cumplir con sus requisitos regulatorios de liquidez en un período de 90 días(de diciembre a febrero), en lugar de hacerlo en un sólo mes.

Por norma, los bancos tienen que integrar en el BCRA un porcentaje mensual de pesos, que se conoce técnicamente como requisito de liquidez. Para evitar que las tasas suban a fines de año, el BCRA viene ya desde hace varios años autorizando a los bancos a cubrir esta exigencia de forma trimestral.

Sin embargo, en marzo, los bancos volverán a tener que cumplir con esta exigencia con una periodicidad mensual, lo que provocará que estén algo menos holgados con los pesos.

 

El Banco Central convalida una suba gradual del dólar

El Banco Central (BCRA) está aprovechando el éxito del cepo cambiario para ir recomponiendo sus reservas y, al mismo tiempo, ir lentamente convalidando pequeñas subas en la cotización del dólar.

Ayer, la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont compró US$ 30 millones y llevó la divisa en el circuito mayorista a cotizarse a $ 4,351, unas milésimas por encima de su cierre del martes pasado.

Si bien la variación parece prácticamente imperceptible, en lo que va del año, el BCRA viene sacando ventaja de la menor presión que existe en el mercado cambiario para recuperar dólares y sutilmente acompañar la suba del dólar. De hecho, el mayorista -que luego sirve de referencia para el billete que se vende al público minorista en bancos y casas de cambio- acumula en febrero una suba de 0,33% y de 1,09% en lo que va de 2012.

En las pizarras de los bancos y casas de cambio, en tanto, el billete se mantuvo ayer en torno de los $ 4,36, aunque en algunas entidades se llegaba a vender a $ 4,38.

Por lo general, siempre que sube el dólar mayorista los minoristas retocan sus pizarras, aunque con algo de rezago.

“Las compras realizadas